Esta imágen refleja el valor de la amistad católica. Cuando una mano amiga te coge en una dificultad, hay que dejar que te la coja y subir la montaña. El amor lo puede todo. Pidamos a Dios amistades católicas, personas que no fallan sino que dan la vida por nosotros. Hasta el punto de sacar del fuego del infierno. Esas amistades sanas y santas que edifican y no destruyen.
Esperemos que Dios nos de esas amistades que nos acercan a CRISTO.
AMEN